ISRAEL.se consolida figura de livni.
Se intensifica campaña para sucesión de Olmert
Livni cultivó la imagen impoluta después que Olmert fuese forzado a renunciar a la jefatura de Gobierno.
Creció en una familia puritana que no quiso que los hijos se alistaran en el ejército.
| EFE |
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| ENCUENTRO. La ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, durante una reunión.1085865 |
TEL AVIV, Israel/DPA
En el partido de gobierno israelí, Kadima, se endurece la carrera por la sucesión del primer ministro y jefe de la formación, Ehud Olmert.
Según las encuestas, cuando falta una semana y media para las elecciones internas, la ministra de Exteriores Zipi Livni, de 50 años, parece haber desbancado a su principal rival, el ministro de transporte Shaul Mofas, de 60. Y el ex general, siguiendo el modelo de campaña sucia estadounidense, ha decidido no ahorrar agresiones a su competidora.
Sin experiencia, indecisa, desleal, débil, sin perspectiva, con posturas cambiantes e ingenua en cuestiones de seguridad son algunas de las críticas vertidas por Mofas. Sus últimos disparos apuntaron de lleno al corazón de la campaña de Livni: la ministra no tendría las manos tan limpias como asegura, y su jefe de campaña, por ejemplo, habría utilizado la infraestructura de un fondo para sobrevivientes del Holocausto.
Livni cultivó la imagen de política impoluta después de que Olmert fuese forzado a renunciar a la jefatura de Gobierno tras seis investigaciones por corrupción.
Los investigadores de la policía deliberaron ayer mismo durante cinco horas para decidir si recomiendan la acusación de Olmert en tres casos.
“Israel está obsesionado con el tema de la corrupción, y Livni es percibida como la candidata que puede reconquistar la confianza de la opinión pública en el sistema y retirar la corrupción del orden del día”, escribió el diario Jerusalem Post.
En esa imagen resulta clave que ni Livni, ni su marido ni sus dos hijos hayan caído en un estilo de vida ostentoso. “Prefiero unos jeans antes que un vestido, zapatillas antes que zapatos de tacón y la compra en un mercado antes que en un centro comercial; no me gustan las formalidades”, admitió Livni a la New York Times Magazine, ofreciendo así uno de los pocos pantallazos a su vida privada que se le conocen.
En el artículo también se revelaba que Livni creció en una familia puritana que no quiso que los hijos fuesen al Ejército. La amiga que llevó a Livni a los 22 años al servicio secreto israelí, el Mossad, alabó su sangre fría, su lucidez, su rectitud y su rapidez analítica.
Livni llegó a la política en 1999. Desde entonces, su rostro se volvió familiar para muchos israelíes, pero su personalidad apenas resulta conocida. Los diarios Haaretz y Jerusalem Post coincidieron en señalar la “paradoja Livni”: “El país la ama, aunque sea porque sabe tan poco de ella”. Desde que la campaña entró en su fase caliente, Livni se cerró cada vez más a los medios.
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